SOBRE MI

SOY ELISABET PALAMARA
Soy Elisabet. Licenciada en Arte y Teatro. Actriz, profesora de yoga y trabajo acompañando procesos donde el cuerpo, la experiencia y la creación se cruzan.

A fines de los años 80 formé parte del nacimiento del Grupo Teatro-X, un proyecto surgido con el regreso de la democracia en Argentina, que marcó profundamente mi recorrido artístico. Desde allí comencé a desarrollar un trabajo escénico ligado al teatro, la performance y la intervención en espacios no convencionales.
Con el tiempo, ese camino incorporó una dimensión pedagógica, comunitaria y de viaje. Así nació La Pochoclera Cultural, un proyecto en movimiento que fui llevando y transformando en cada lugar donde viajaba y me instalaba, con espectáculos de danza-teatro, teatro participativo, giras por Argentina y Latinoamérica, seminarios universitarios, experiencias comunitarias y realizaciones audiovisuales.


En 2017 profundicé mi experiencia en Teatro del Oprimido, una práctica estética y política que concibe el teatro como ensayo para la realidad, recuperando el cuerpo, el juego y el diálogo como herramientas para analizar el presente e imaginar futuros posibles. En ese mismo período realicé estudios y entrenamientos en antropología teatral, desde donde comencé a ofrecer talleres de entrenamiento actoral y corporal, poniendo el foco en la presencia, la energía y la construcción del cuerpo en escena.
En paralelo, desarrollé proyectos de integración cuerpo–mente–espíritu, inmersos en los ciclos de la naturaleza, articulando yoga, respiración consciente, meditación, expresión corporal, danza integradora, baños de bosque y alimentación consciente, como espacios de exploración, presencia y transformación personal y colectiva.


En 2024, en Andorra, realicé un proyecto de Círculo de Mujeres, con experiencias de movimiento, expresión y fortalecimiento de la autoestima, generando espacios de encuentro, escucha y acompañamiento corporal y emocional.
En 2025 llevé adelante un taller de cine con celular, explorando el lenguaje audiovisual como herramienta accesible de expresión, registro y creación colectiva.
De ese recorrido surge EL VIAJE, una performance teatral donde un trayecto exterior se vuelve la excusa para emprender un viaje interior. La obra se desarrolla en espacio abierto, sin butacas, integrando al público al rito escénico a través del movimiento, el sonido y la cercanía del cuerpo en escena.
EL VIAJE fue estrenada en la 10ª edición del Festival MINKARTE (Lima, Perú) y actualmente inicia su recorrido por Mar del Plata y otros territorios.
En paralelo, formo parte de un proyecto de largometraje llamado El Quiebre y continúo desarrollando propuestas donde el arte, el cuerpo, el viaje y el movimiento dialogan como formas de experiencia y transformación.


Si algo aprendí en este recorrido es que los caminos de la vida no son lineales: se abren, se cruzan, cambian de dirección. Cada proyecto fue una respuesta al momento, al territorio y a las personas con las que me encontré.
Este texto no agota todos los proyectos realizados, sino que nombra algunos hitos de un proceso en constante movimiento.